Ir al contenido principal

Un día en el hospital: Aventuras y desventuras de un paciente peruano

Introducción

Para nadie es un secreto que la atención en los hospitales públicos nacionales es muy deficiente. No solo se carece de medios  necesarios (medicinas, camas, equipos modernos, agua potable,etc) para brindar un efectivo tratamiento a las enfermedades de turno, si no que la lentitud e indolencia burocráticas aumentan el sufrimiento de los pacientes y sus familiares. A estas fallas habría que añadir el exceso de personal administrativo en el sector salud, lo que trae como consecuencia la reducción del número de galenos disponibles para atender efectivamente a los enfermos. También debe mencionarse la gran cantidad de horas que invierte un asegurado en conseguir su cita y medicamentos.


La Odisea ha comenzado

"La fila es inmensa y parece no tener fin. Hombres, ancianos mujeres y niños esperan con rostros cansados y resignados a que la gran "serpiente" se mueva con mayor rapidez. Algunos reposan en los hombros de sus seres queridos, otros miran con molestia el reloj y el resto maldice su suerte en medio de un calor infernal que ya ha provocado varios altercados. Las camillas aparecen y desaparecen llevando todo tipo de personas cuyos rostros muestran tristeza, desolación, cansancio y abandono. La indiferencia es total, solo importas tu. Más allá solo hay una masa amorfa cuyos sufrimientos son tan terribles que debemos ignorarlos para no hacer los nuestros más pesados. Para los médicos solo somos un número, un papel en su escritorio que conviene al instante atender para dar paso a otro desventurado en la lista".

"La vida no vale nada ¿cuando lo ha valido?. Todo sigue igual o quizás peor...."
"Casi 200 años han pasado desde 1821, mucho se ha avanzado, pero mucho más falta para ser verdaderamente libres"





Comentarios

Entradas más populares de este blog

SIN PIEDAD PARA EL CAMARADA: PURGAS Y PUGNAS EN LA URSS

  SIN PIEDAD PARA EL CAMARADA: PURGAS Y PUGNAS EN LA URSS Autor: Jose Rafael Cernicharo Bustelo Este artículo busca reconstruir el destino final de reconocidos comunistas soviéticos y extranjeros que fueron víctimas de las purgas y de la represión estalinista, recuperando sus historias y circunstancias a partir de documentación histórica. Artículo completo en PDF: LEER / DESCARGAR PDF

"Solo nos queda continuar el camino" (mensaje para Charo Guevara)

"Solo nos queda continuar el camino" (mensaje para Charo Guevara) Nunca existirán las palabras adecuadas para expresar el dolor que sentimos cuando perdemos un padre, una madre, un abuelo o un amigo. Y si bien la intensidad de los sentimientos puede variar dependiendo de la calidad de la relación que hayamos mantenido con dicha persona, no hay dudas que su desaparición física  afectará el curso de nuestra vida de múltiples e insospechadas maneras. Yo he perdido un amigo recientemente, su nombre es Adolfo Guevara Velasco, destacado médico y político aprista, con quien durante años he sostenido interesantes y productivas charlas sobre el Perú profundo y el mundo. Para mí siempre fue un placer intercambiar opiniones y escuchar sus anécdotas y  peripecias (algunas muy jocosas) sobre la política peruana y sus representantes (antiguos y actuales). Y es que el senador e inventor de la "sonda Guevara" (artilugio que servía para enfrentar las úlceras gástricas y ...

Dora Varona: La mujer que yo conocí

La escritora y poetisa cubana Dora Varona Gil tuvo variados significados para quienes tuvimos el placer de tratarla. Esposa fiel, comprensiva y trabajadora para Ciro Alegría (famoso escritor peruano) y Genaro Llanqui (gran padre de familia y compañero), madre tenaz y luchadora para sus hijos (Gonzalo, Ciro, Cecilia y Diego) y persona de infinita generosidad hacia mi y mis familiares más cercanos. Altruismo y aprecio que pude apreciar cuando después de incontables peripecias legales logró que mis padres y yo abandonáramos la isla de Cuba (el otrora paraíso de los comunista convertido por aquellos tiempo en infierno) y nos asentáramos en el Perú. Para nosotros que partimos dejándolo todo atrás, fue muy reconfortante ver como ella nos acogía en su hogar, haciéndonos sentir parte de su amplia familia. Pocas personas en aquellos tiempos (mediados de los años noventa) hubieran actuado de la misma forma. Recibir nuevas personas (solo mi madre era realmente su pariente), debió implicar camb...